Formando mi proyecto: 3 competencias para reclutar talento musical

Formando mi Proyecto: 3 competencias para reclutar talento musical

 

Ya había pasado casi medio año desde que Mauricio, mi socio musical, había dejado de llamarme para ensayar, al parecer aun no contaba con tiempo para continuar con el proyecto musical que teníamos pendiente.

Comenzaba un nuevo ciclo en la universidad, era agosto del 2002, por aquél entonces conocí a un amigo en la clase de Química  II, al que le decían «el Grunge», por el género musical, debido a que siempre andaba con su camisa a cuadros de franela color negro y rojo, era algo loco pero buena gente. En poco tiempo, nos hicimos buenos amigos, casi siempre hablando de bandas de rock, conciertos y música en general.

Al «Grunge» le gustaba mucho la música, pero solo escucharla y apreciarla, por esa razón le conté que era cantautor y que tenía intenciones de formar parte de una banda, pero hasta ahora no encontraba una. Me sugirió que lo acompañará al Centro de Informática de la Facultad de Física de la PUCP, más conocida con INFOPUCP. Me comentó que ahí habían computadoras y que podía acceder a internet gratis por una hora. Y le dije: «¿Qué podría hacer en el centro de cómputo?», me respondió: “pues buscar a los integrantes para tu banda”.

En aquellos tiempos pasar tiempo en internet no era tan divertido, los buscadores eran lentos, tenías que colocar bien tus palabras clave y tener mucha paciencia. Google no figuraba tanto, AltaVista y Yahoo! eran las más conocidas en esa época. Entonces le pregunté: “¿Y cómo hago eso, conoces alguna página o algún lugar en internet donde se busque músicos?” Me respondió: “Claro, por ejemplo www.rockperu.com. Aunque hoy en día ya no se encuentra habilitada esta página, fue realmente un portal, el portal de esta historia.

Entonces, fui con el Grunge al INFO PUCP, separamos una computadora e ingresé a dicha página. Lo que encontré fue un foro con mucha gente buscando músicos para sus bandas, así que anoté muchos números y al llegar a mi casa me puse a llamar a todos los números que anoté. Todos me dijeron que los anuncios eran pasados, y que ya habían conseguido vocalista, y cuando llegué al último número, la persona que me contestó me dijo que sí, que aún estan buscando vocalista, y me dió una cita para audicionar. Ya no seguí llamando a los que no me contestaron, era todo o nada.

El punto de encuentro era el centro comercial Plaza San Miguel. Recuerdo que a lo lejos vi llegar un joven alto con polera amarilla y capucha, era Frank, bajista con aspecto serio y caminar achorado. Me dijo: “¿Qué tal? Tú eres Pedro César verdad”, “Sí, hola. Tú debes ser Frank” – Le dije. Comenzamos a hablar y lo acompañé a su casa para escuchar los temas de su banda.

En el camino me contó que tenía una banda New Metal y lo que buscaban era un vocalista afinado, dado que su cantante actual era bueno gritando, pero malo cantando. Entonces yo le comenté que era muy buen cantante, pero que la verdad no sabía cómo gritar ni hacer voz gutural, pero igual sería interesante escuchar y aprender.  También le conté que tenía algunas canciones escritas por mí y que si tenía tiempo se las podía mostrar.

Al llegar a casa de Frank, sacó una radio y comenzó a mostrarme uno a uno los temas de su banda. Para mi, todo sonaba igual, era música de terror, todas las canciones gritadas y con muchas desafinaciones. Hasta que la tercera canción le dije que definitivamente no podría ser parte de su banda porque no tenía ese estilo. Entonces antes de irme, Frank me preguntó si podía enseñarle algún tema mío, a lo que accedí. Frank me prestó su guitarra y le mostré un par de temas “En La Oscuridad” y “Algo Esta Mal”. Cuando terminé, Frank me dijo: “Los temas están muy pajas, pero yo no puedo tocar contigo, conozco un amigo que de repente puede encajar muy bien. Si quieres te lo presento, ahorita esta en una fiesta en la Universidad San Marcos, si tienes tiempo te lo presento ahora mismo”.

Esa tarde conocí a Gerardo, un chico vestido como el guitarrista de Guns N´ Roses, Slash. Lo encontramos con varios tragos encima, rodeado de muchas chicas en la fiesta de su facultad. Frank lo vio, se acercó y le dijo: “Te presento a Pedro César, un amigo con el que sería paja armar la banda de rock que me dijiste la otra vez”. Gerardo me dijo: “Manya, que tal brother, ya mostró a ver si nos juntamos otro día para conversar más tranqui y ver que pasa”.

De regreso a mi casa, llamé a Mauricio y le conté que ya tenía bajista y guitarrista para la banda, solo me faltaba baterista, así que si estaba dispuesto a unirse nos juntaríamos para ensayar el fin de semana. “Porque haces eso Pedro César, te dije que yo me encargaría de eso” me dijo. “Pero desde hace mucho que no cuentas con tiempo para reclutar, y esos patas tocan bien, sería bueno ver que pasa” le contesté. Mauricio al ser músico con estudios, siempre cuidaba que todo este perfecto, le daba mucha importancia a los estudios y la técnica, tal ves por esa razón, en un inicio no estuvo de acuerdo con que convoque a músicos aficionados, pero yo sí confiaba que todo saldría bien y estaba dispuesto a apostar con tal de iniciar operaciones lo más pronto posible.

Así nos juntamos en casa de Frank, tenía una pequeña sala de ensayo adecuada en una habitación del departamento de sus padres. Entonces, una vez reunidos todos, tomé la guitarra y toqué la primera canción: “Ahora”. Fue la primera vez que Gerardo escuchaba el tema, y mientras yo ejecutaba la canción, él tocaba su guitarra eléctrica con un volumen muy bajo, jugaba con algunos arpegios de guitarra eléctrica, y realizaba arreglos a tiempo real que se escuchaban muy interesantes. Mauricio miraba y marcaba suavemente algunos golpes con las baquetas, y Frank…Frank solo escuchaba atentamente con los brazos en el bajo.

A la mitad de la canción, Gerardo dijo: “Tócala de nuevo, tocala de nuevo, ¿qué les parece si empezamos así?”. Tomó el primer acorde del tema y empezó a arpegiar las cuerdas de su guitarra eléctrica con un efecto clean con un poco de delay, y mientras lo hacía, me dijo: “Comienza”

Cada instrumento comenzó a ingresar en la canción de manera mágica, uno a uno, de tal forma que el tema se iba construyendo progresivamente tomando cada vez más fuerza. Mi corazón vibraba, mi alma se elevaba, mi cuerpo recepcionaba las ondas sonoras, y saludaba a cada frecuencia como sí les diera la bienvenida. Me sentí inmensamente feliz, todos tuvimos una primera vez en algo, y aunque no haya anotado la fecha exacta, ese día nunca lo olvidaré.

Para un segundo ensayo fuimos a ensayar a una sala en el distrito de Pueblo Libre. Tocamos 2 temas, fue suficiente para que el dueño del estudio nos invite a participar de un concurso de bandas en el Bierhaus de Miraflores.

La banda estaba motivada, era nuestro segundo ensayo pero parecía que teníamos años tocando, y al parecer a la gente también le gustaba lo que hacíamos. Nos sentíamos realmente una bandaza con tan solo dos temas, y aunque todos nos mostramos muy entusiasmados con la idea de competir en el concurso, a Mauricio no le pareció una buena idea, de hecho estaba algo molesto, para él era muy pronto para participar en un concurso, puesto que aún nos faltaba muchísimo por ensayar e aún faltaba integrar una segunda guitarra en la banda. El ambiente se puso un poco tenso, y fue entonces cuando Frank entró en acción y dijo: «Pero fácil pues, le digo toque a mi pata el muerto fresco». «Quién muerto fresco» Dijo Gerardo. «Vicuña triste pues» replicó Frank. Todos nos reímos bastante y eso ayudo mucho a ponernos nuevamente en la misma frecuencia.

En ese momento, Mauricio propuso resolver el tema del músico faltante, proponiendo a Diego como segunda guitarra, un amigo de su escuela de música, con el que también tuvo planes de formar una banda en algún momento. Recuerdo que me opuse en un inicio, pues a Diego ya lo conocía de antes, pues en anteriormente en una audición no me aceptó como vocalista, entonces no me hacía sentido llamarlo para formar parte de la banda. Sin embargo, por decisión mayoritaria y por la urgencia que el evento suponía, se aceptó su ingreso temporal.

Luego de algunos ensayos, la banda comenzó a afianzarse más. Pienso que la química que surgió era porque cada uno aportaba algo distinto en los temas. Por ejemplo: Gerardo era un excelente guitarrista, virtuoso con la guitarra, muy creativo y buen arreglista, Mauricio era muy técnico y por sus formación musical tenía muchos conocimientos que le aportaban a la banda, Frank era bueno tocando el bajo y hacía coros potentes en unísono y en armonía, pero su mejor aporte es que unía al grupo con su increíble carisma, y Diego era algo apático pero muy sincero para decir las cosas como son, lo que nos obligaba a cuestionarnos y a ver otros puntos de vista; además, una de sus fortalezas era que tenía instrumentos musicales de calidad, equipos, estudio de grabación, lo cual proporcionaba una excelente infraestructura a la banda para ensayar.

Así, una tarde de invierno, sentados en la puerta de una sala de ensayo caleta en San Borja, y tomando una lata de chela, decidimos formar Nubia. Preparados para el concurso, presentamos tres temas propios, y aunque nuestra participación seguramente no duró ni 15 minutos, para mi este primer concierto fue uno de los hitos más felices que marcaron mi vida, logrando obtener el 3er lugar.

3 competencias para reclutar talento
Mi proyecto musical: 3 competencias para reclutar talento

3 competencias para garantizar el éxito de tu proyecto musical

 

  1. Conocimiento: Tener en tu equipo a personas que cuenten con conocimientos técnicos de música, sonido, managament, entre otros, es fundamental, pues le aportan esos pequeños grandes detalles que marcan la diferencia entre un proyecto de aficionados y uno profesional. Sin embargo, no podemos quedarnos solo en el conocimiento como tal o esperar el mejor momento para hacer las cosas, tenemos que aplicarlo, ponerlo en acción.

    «Nadie enciende una lámpara para luego ponerla en un lugar escondido o cubrirla con un cajón, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren en la habitación tengan luz». Lucas 11: 33-36.

  2. Habilidad: Muchas personas nacen con talentos especiales, otras lo construyen en su caminar. A veces no todos tienen la suerte de pasar por una escuela, instituto o universidad, pero en la música nada de eso descalifica a las personas. He tenido la suerte de conocer excelentes músicos que han estudiado de manera autodidacta o con profesores particulares. Si eres el líder de tu proyecto musical es tu deber buscar talento o sacar lo mejor de tu equipo, empoderarlos, darles autonomía para que aporten, para que crean en sí mismos, para que compongan, para que arreglen, para que propongan y para que mejoren. Siempre hay gente que sabe hacer las cosas mejor que uno y nuestro trabajo es descubrir a esas personas para el bien del equipo.
  3. Actitud: Siempre recuerdo a mi amigo Frank, en aquellos tiempos no contaba con recursos para pagar el ensayo, incluso a veces le prestabamos para el pasaje de regreso, pero siempre llegaba temprano a los ensayos, hacía bromas y unía a la banda como equipo. Como todos, era un gran músico y una gran persona. El día de hoy disfruta de una banda y una bonita familia en Estados Unidos y es un claro ejemplo de que la actitud es la llave maestra a mil posibilidades.

Puedes revisar mi anterior Blog sobre los 3 aspectos para desarrollar tu creatividad musical en la composición.

Escrito por Pedro Callan

Instagram: @pedro_callan

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